Personajes deportivos históricos: Epifanio de Fortuny y Salazar - Barón de Esponellá (I)

El barón de Esponellá fue nombrado teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, ​​durante el mandato del alcalde Miguel Mateu Pla, en julio de 1944. Su primer cargo fue el de presidente de la Ponencia de Beneficencia. Sin embargo, a los pocos meses, le encargaron las tareas de gestionar las cuestiones deportivas municipales. Cabe recordar que, antes de la Guerra Civil Española, Epifanio de Fortuny había sido directivo del FC Barcelona. Su mejor recuerdo de esta etapa estuvo ligado a la final de la Copa del Rey de 1928, celebrada en Santander, donde fueron necesarios tres partidos, y cuatro prórrogas, para decidir el campeón. Finalmente, el equipo azulgrana ganó el último partido (3-1) y obtuvo el trofeo. El barón de Esponellá estuvo presente en los tres partidos como delegado del club azulgrana. La Federación Española de Fútbol concedió al Barón de Esponellá la medalla de oro por su contribución al mundo del fútbol.

 

Desde el momento que asumió el cargo de responsable de las actividades deportivas de la ciudad de Barcelona tuvo muy claro cuáles eran sus principales objetivos: continuar con las facilidades que siempre se habían dado por parte del Ayuntamiento de Barcelona para que las federaciones de los diferentes deportes pudieran utilizar de la mejor manera posible las instalaciones y locales municipales y procurar que todas nuestras fiestas tradicionales deportivas encontraran, en el marco de la ciudad, las mejores condiciones para su desarrollo.

 

En 1948, el Barón de Esponellá impulsó dos iniciativas pioneras en la ciudad. La primera fue un llamamiento a los clubes de natación para organizar un curso de natación para escolares en las Piscinas de Montjuïc. Solo respondió positivamente a la propuesta el Club Natación Montjuïc, que asumió el reto de poner en marcha el I Curso de Natación Escolar. La segunda actuación fue la entrega, por primera vez, de las medallas de la ciudad al mérito deportivo.

 

Las primeras personalidades que recibieron estas condecoraciones fueron dos atletas:

 

Constantino Miranda Justo de la Concepción: desarrolló su carrera en el RCD Espanyol, campeón de Cataluña y España en la década de los años 40, participó en los Juegos Olímpicos de Londres de 1948 en las pruebas de 10.000 m y 3.000 m obstáculos. Se convirtió en el primer atleta catalán finalista en una prueba olímpica. Una vez retirado fue el responsable del Estadio Serrahima.

 

Gregorio Rojo Sagredo: especializado en fondos y cros, formó parte de las secciones de atletismo del RCD Espanyol y del FC Barcelona. Campeón de Cataluña y España en la década de los años 40. Participó en los Juegos Olímpicos de Londres de 1948 en las pruebas de 10.000 m y 5.000 m.

 

Un año más tarde (1949) se produjo otro hito histórico: el Ayuntamiento de Barcelona se convirtió en el primer municipio en crear una Comisión Municipal de Deportes. El alcalde, José María Albert y Despujol, barón de Terrades, llamó presidente de la Comisión Municipal de Deportes al Barón de Esponellá.

 

El nombre de Epifanio de Fortuny también ha sido ligado a los Juegos Mediterráneos de 1955. En enero de 1951 se presentó el proyecto de candidatura, el cual fue aprobado con unanimidad por el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, ​​sin embargo, ya antes se 'había contactado con numerosos dirigentes deportivos, especialmente con el barón de Güell, miembro del Comité Olímpico Internacional, para ver las opciones de la ciudad para organizar este evento deportivo.

 

Cabe recordar el discurso del Barón de Esponellá al Pleno Municipal del Ayuntamiento de Barcelona: "Habiendo legadas ya Barcelona a una madurez deportiva que MOVILIZA en los grandes acontecimientos de tal tipo más de trescientas mil personas dato la tradición deportiva barcelonesa, pues aquí se celebran Pruebas de carácter mundial que Hasta ahora han constituido rotundos éxitos, se lógico corresponder a esta afición y al alto nivel de la ciudad solicitando para la misma la celebración de los próximos Juegos Mediterráneos. " (La Vanguardia, pág. 11, del 1 de febrero de 1951).


La Vanguardia, pág. 11, del 1 de febrero de 1951

Desgraciadamente, el Barón de Esponellá lideró el proyecto de candidatura de los Juegos Mediterráneos de 1955 poco tiempo debido a que, en abril de 1951, en un pleno extraordinario presidido por el gobernador civil Felipe Acebo, se produjo el relevo en la Comisión Municipal de Deportes y el Barón de Esponellá dejó el cargo y fue sustituido por Luis de Caralt y Borrell. "Cesa en sobre funciones el concejal, Barón de Esponellá. El gobernador civil, al recibir a los periodistas les ha comunicado que había decretada la suspensión en el Ejercicio de sobre funciones del concejal del excelentísimo Ayuntamiento de Barcelona, ​​don Epifanio de Fortuny y Salazar, barón de Esponellá. " (La Vanguardia, pág. 14, del 28 de junio de 1951).

 

En realidad, según relata el funcionario Andrés Espinós en su libro Memorias Autorizadas, el Barón de Esponellá ya había sido cesado durante la huelga de los tranvías como consecuencia de la subida de los precios de los billetes que había tenido lugar en Barcelona en marzo de 1951.

 

Años más tarde (1975), y durante un homenaje al periodista Vicenç Esquiroz y Soliva, el Barón de Esponellá confesó que había sido Vicenç Esquiroz quien le había sugerido la idea de realizar la candidatura de los Juegos Mediterráneos de 1955. Lo curioso es que, Vicenç Esquiroz envió una carta, en 1990, a Enric Truñó, entonces concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, ​​donde apuntaba en otra dirección: "Te puedo comunicar que los Juegos del Mediterráneo se iniciaron por sugerencia de José Mir Barceló, fallecido hace dos años, ex campeón de España de atletismo, compañero de redacción de El Mundo Deportivo y mío, entonces presidente de la Delegación Municipal de Deportes, Epifanio de Fortuny, barón de Esponellá, por cierto , familiar del ex alcalde de Barcelona, ​​y común amigo, Narcís Serra".

 

Por otra parte, otras hipótesis defienden el papel que jugó en este sentido el barón de Güell. Andrés Espinós, fue el jefe de los Servicios Municipales en el Comité Organizador de los Juegos Mediterráneos de 1955, así lo asegura en su libro: "El barón, que era en aquella época el único representante español en el Comité Olímpico Internacional, nos visitó al ayuntamiento para explicarnos que en 1951 se celebrarían los primeros Juegos Mediterráneos en Alejandría, y nos incitó que Barcelona fuera la organizadora de los segundos".


La Vanguardia, portada, del 18 de febrero de 1951

Lo cierto es que el barón de Esponellá tenía claro que este evento sería muy beneficioso para la ciudad y serviría para transformarla y modernizarla. Así había ocurrido con la organización de la Exposición Universal de 1888, y años más tarde con la Exposición Internacional de 1929. Poco antes de su cese, y después de visitar al general Francisco Franco para presentarle el proyecto, el barón de Esponellá comentaba su reunión con el dictador "El triunfo de la candidatura de Barcelona suponer -le dije- imprimir a Muchas obras en vía de Ejecución o solos en proyecto, un ritmo más eficaz y venta subsanar deficiencias o corregir Defectos que no Deben existir ... tales como accesos miedo carreteras, enlaces Ferroviarios, aeródromos y puertos, transportes urbanos y alojamientos ... la modernización de Montjuich y la dignificación total y definitiva de Nuestro maravilloso Barrio Gótico ... me interesa Decir que Su Excelencia el Jefe del Estado, considerándose como el primer barcelonés, formulado sobre mejores votos para que Nuestros ambiciosos deseos fueran, como ferviente anhelo, una espléndida realidad. " (La Vanguardia, portada, del 18 de febrero de 1951).

 

Nuestro homenaje a Epifanio de Fortuny y de Salazar, barón de Esponellá, dirigente y gestor deportivo de la ciudad de Barcelona.

 


Raül Vázquez Coma

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